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domingo, 20 de enero de 2013

Nadie nos salva (roma)



El otoño termina. Y es entonces cuando aparece el invierno para envolverlo todo de frío y de mentiras.  Cuando la costumbre dicta sentencia,  la pena de muerte es inevitable. Cualquier resquicio de locura que podría conservarse, aflora ahora en risas ajenas. Era más que evidente que desde hace ya algún tiempo no volvimos a ser nuestros, pero no entraba por ninguna parte la idea de perderse. 


Parece que después de cambiar tantas veces de opinión, desgastamos todas las posibilidades de convertirnos en lo que siempre nos habíamos prometido. Y es gracioso porque cargamos al tiempo con la culpa y con la solución a todos nuestros errores. No perdona, la culpa es tuya por olvidar quien eras y mía por no reconocerte a tiempo. La solución siempre ha sido desconocida y nuestra.


Ahora, de espaldas, en alguna de tus inoportunidades aprovechas para darme la vuelta y demostrarme qué es cobardía. Se te da de vicio. Pero entonces, al tenerme de frente, me agarras con fuerza y te empeñas en clavarme y retrasar la huida. Esto se te da aún mejor.


Ninguno salió ileso y entero del campo de batalla. La guerra termina con cicatrices de por vida. Pero termina. Y poco a poco iremos perdiendo la memoria, que es lo que nos ata. Iremos perdiendo la primavera, que es lo que nos atrapa. Y seguro, volveremos a cruzar miradas en colchones; y volveremos a cruzarnos la cara entre lágrimas. 


Pero quizá algún día, en un arrebato de falso arrepentimiento, nos gritemos perdón a la cara. Y apostaría la vida a que ese día será la señal de rendirnos, irremediablemente, en la lucha diaria que nos ha acompañado toda la vida. 

Mientras tanto, lo vamos intentando.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Todo bajo control

Siempre que reserve caricias para el que no tenga miedo de esconder las marcas. Mientras sonría a las zorras y llore en hombros cómodos... y no al revés.

Hoy me siento caracol

lunes, 31 de octubre de 2011

Yo no estoy gorda, soy de epidermis ancha

Ya sabes cómo van estas cosas. Abrir las puertas de par en par a veces cuesta.  Lo primero es encontrar la zona almohada de tu pecho. Lo segundo, no saber de otra mejor.  Echarnos de menos dos horas y vernos ocho.  Buscar palabras entre tus sábanas y que choquen de frente conmigo. Poco a poco vas comprendiendo que no cualquiera madruga para darte los buenos días. Ni cualquiera sale corriendo detrás de ti por la calle Zamora. Entonces resulta que una tarde de sofá y pizzas si entra en tus planes del viernes.  

Ahora te aferras a otro corazón y esperas tenerlo entre tus dedos durante todo el tiempo posible, hasta el último sistema solar, hasta infinito menos uno. Cuando esperas ser la primera y última carta de la baraja también esperas que ese corazón las juegue todas a una única partida. 



Me regalaste un bote de sonrisas para salir siempre de casa con una puesta. Y una cosa te digo: funciona.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Es que vamos tan despacio andando y tan deprisa en mente

Ayer de madrugada te cortaron las alas. Viste tus plumas descolocadas por el parqué y te dijeron que no volverías a volar... JAMÁS. Crees que todo llega al suelo por su propio peso y parece que el suelo llamó a tu puerta.
Entonces lees en el periódico sobre tu aterrizaje forzoso. Qué pesados, no dejan de repetir "nunca volverá a volar". Y tú, enfadado, sales al mundo que hay detrás de las cortinas lilas. Quieres demostrar a todos que eres valiente.
Que te digan "no puedes" nunca significó que no pudieras. Y con un pequeño brinco, fuiste capaz de ver todas las calvorotas.


Vaya... vuelas. 
Es lo que pasa cuando te dicen "no" y no lo intentas. Que todos se equivocan.



Mi querido Carlis, me acuerdo de ti.

lunes, 13 de junio de 2011

Las sorpresas llegan, pues eso, en forma de sorpresa

Hoy, salí a buscarte por nuestro escondite secreto. Allí donde guardábamos cada recuerdo especial bajo llave, para no perderlos, para tenerlos siempre presentes en una esquina de nuestra vida. ¡Y qué desastre! Un huracán había pasado, dejando todo encharcado del verbo olvidar. Y qué verbo tan feo… Sólo entiende de presente y de futuro, dejando al pasado tan oscuro…


lunes, 30 de mayo de 2011

Por ti me levanto cada mañana

"Yo no me dejo llevar por nada". Eso dicen muchos. Y no quieren darse cuenta de que por lo primero que uno se deja llevar es por el instinto. Que está en todas partes.
Cuando te despiertas bostezas primero y te estiras luego. ¿O era al revés?

jueves, 19 de mayo de 2011

jueves, 12 de mayo de 2011

Por aquí, por allí


Amor, mi amor;
            Hoy he visto un reflejo en nuestro espejo. Era alguien marcado por las líneas exageradas de un tiempo perdido. Con un ojo violeta. Ese violeta que pudo alcanzar el honorable título de color favorito, pero ya no. Con un cuerpo cansado y descuidado, propio de alguien que se dejó abandonar. Con el corazón queriendo salir escopetado de aquel cuerpo marchito. Con una expresión vaga y perdida en algún lugar de la casa. Ese reflejo era yo, irreconocible yo. Y ha sido en ese mismo momento, cuando he abierto los ojos. Me he armado de fuerza, yo, valiente heroína con escudo en mano, y he decidido irme de aquí de una vez y para siempre. Lejos de ti. Lejos de todo este insoportable dolor que no me deja dormir por las noches.  Y muchas veces he esperado pasar esa página, tu página, que pesa más que mi corazón. Y me creo fuerte. Luego resulta que no lo soy tanto. Parece que no es tan fácil sobrevivir desnudo al invierno.
Pero hoy respondo a tus ataques de incoherencia y falta de humanismo. ¿Qué clase de hombre se siente más hombre al manejar marionetas? ¿Qué clase de hombre se siente más hombre al emplear dolor como medio y dolor como fin? Ha rebosado el cuenco donde guardaba mi paciencia. Estoy cansada de ti. De asentir a diestro y siniestro. De asimilar tragando rabia. De aguantarme el miedo cada vez que entrabas borracho por la puerta de casa. De golpes contra el suelo. De vejaciones de todo tipo a las que hoy respondo: No eres NADA. Porque no hay insulto peor que la indiferencia. Y tú, a día de hoy, eres la parte más insignificante de nada. 
Que ya no me valen más mentiras ni promesas de acuarela. Esos “te quiero” después de cada puñalada trapera. Después de cada patada. Dejo ahora mismo de ser la misma tonta creyendo a un tonto. Ahora cojo aire y te digo que yo ya no te quiero. Ya no. Y mientras duermes, me despido de mi vida, que no fue vida; y salgo por la puerta de mi esperanza totalmente renovada. Para  ser yo. Para empezar sin ti. Para recuperar esa sonrisa que yace olvidada en el fondo de un recuerdo. No te necesito. Hoy lleno de aire mis pulmones y te digo adiós.
Nunca más diré amor, nunca más serás mi amor.

lunes, 9 de mayo de 2011

Idiota

No soy una niña. No soy ese duende. No soy luchadora. 
No soy tu camino. No soy buena amante ni soy buena esposa. 
No soy una flor ni un trozo de pan.

Soplé tres velas.
La primera me supo a noches enteras por las calles brillantes. Esquivando farolas y pisando charcos.
La segunda olía a libro nuevo. A libro nuevo y abierto. A letras sin estrenar y páginas en blanco.
La tercera...esa siempre acompañada de azúcar. Recubierta de ti.

domingo, 1 de mayo de 2011

Corazón cobarde

Puse mi oido en sus latidos. Allí... no sonaba nada. 
Decían que se había estropeado, que ya no era el mismo. Que se le cayó de las manos a más de una y los parches tapan, pero no curan. Pobre, se ha quedado parado, como anestesiado. Como atontado. Como sin sentir.
Y allí estaba yo, con la cabeza enganchada a su pecho, buscando como loca algún sonido al que aferrarme.

viernes, 22 de abril de 2011

La niña bonita


Hola Mercedes, Merchulinas, Merchulis, Chulis, Chuchu, Ría, Chuchurría.
Tú y yo hemos compartido muchas cosas... hemos compartido habitación, ropa, columpios, auriculares, gato, broncas, champú, tardes de aburrimiento en casa, viajes, risas, sustos detrás de una pared... Pero sobre todo hemos compartido una vida. Desde que naciste, no hemos estado separadas más de un mes. Y aunque no seas capaz de darme un besito de vez en cuando y no te guste que te cante el cumpleaños feliz y pienses que soy una pesada y tu palabra favorita sea "no", yo sé que disfrutamos como niñas pequeñas bailando delante del espejo y haciendo el tonto por las noches de una habitación a otra. 
No dejes nunca de meterte en mi cama cuando esté un poco más triste, ni de quitar las pipas de la tuya para quedarme un rato contigo. 
Gracias por estar ahí, pequeña. ¡Felices 15!
Te quiero muuucho.

miércoles, 20 de abril de 2011

No hay mal que por bien no venga, dicen

Nunca hagas caso:
- A los pensamientos con indicios de obsesión.
- A las ideas "brillantes" de las 2 de la mañana.
- A los finales de los libros/películas/canciones.
- A los "te quiero" que se adelantan a los acontecimientos.
- A los "te quiero" que llegan tarde.
- A los "te quiero" en el momento adecuado.
- A la gente que habla demasiado.
- A los espejos de los probadores.
- A todo lo que pase un domingo.
- A internet.
- A un desconocido con caramelos.
- A los subtítulos.
- A los políticos.
- A los nunca,  a las listas.


A las locas que van dando saltos por ahí.

lunes, 11 de abril de 2011

See u soon


Saltar del cielo y llegar al suelo.


Habrá que preparar las  maletas, ¿no? 
#Creo que me has convencido.#

miércoles, 6 de abril de 2011

La cosa se complicó

Mi mayor problema fue que quise cambiar. Estaba segura de que la vida consistía en autorrenovarse constantemente. Autorrenovarse para sentirse nueva y realizada.  Y claro, empecé a girar, dispuesta a dar un auténtico cambio de 360º.

Qué tonta. 
Acabé donde empecé. Claro, los círculos no tienen más misterio. Yo tampoco. Es simple, lo bonito de ti, es que eres tú.

Y NO LE DES MÁS VUELTAS.

domingo, 27 de marzo de 2011

O te callas o te callo

Vete lejos. Fuera de aquí. A donde no alcance ningún sentido. A donde no sea capaz de distinguirte si negro, si amargo, si áspero, si ruido, si bien o si mal. A donde crezcas por tu cuenta sin estropearme.
Vete a donde quieras, pero lejos. Sin teñir momentos ni acuerdos. Sin pisar descalzo ni caras raras. Sin frases de emergencia. Sin alteraciones inesperadas.
Vete ya. Vete sin despedirte. Vete sin vuelta. Vete lejos. Pero vete.

 

jueves, 24 de marzo de 2011

Esa noche fue la más fría del año

No inventes. No saques conclusiones que no se sostienen.
Ella siempre inteligente. No, no tanto. Lista, eso sí. Siempre un saludo acogido por una sonrisa. Siempre radiante, estupenda. Y, ¿por qué no? Espontánea, alocada. Vivía en un juego. Movía fichas a su antojo. Comía corazones y contaba veinte. Con un as en la manga. Con armamento nuclear...casi.
Pero quería más. Más. Todos queremos más. Ella, que no andaba... volaba. Ella, que sabía hablar, bailar, vestir. Ella guapa entre guapos. Pero no solo era una cara bonita, ¿eh? Era más. La pura envidia. La envidia personifiicada. En numerosos aspectos. Era la cara de la moneda, también la cruz. ¡Era el puto canto de la  moneda!
Pero se enamoró.